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DevOps y las metodologías ágiles

Aunque se trata de dos cosas distintas, se tiende a confundirlas porque ambas filosofías tienen algunas similitudes.Estos conceptos, junto con ITIL o SCRUM, suelen mezclarse debido a que ambos están movidos por el paradigma LEAN. El paradigma LEAN es un modelo que se basa en la mejora continua, así como en la tendencia a la excelencia y aportar un mayor valor al cliente final. Estos son los ejes fundamentales de este modelo.

Para identificar y diferenciar DevOps de “Agile” bajo este modelo, puede hacerse teniendo en cuenta que Agile o Scrum están enfocadas al desarrollo del software como tal, y que DevOps se aplica para la integración del ciclo de vida de ese software. Ambas parten del modelo lean, pero no aplican las mismas técnicas o términos.

Aunque se han relacionado anteriormente Agile con el desarrollo de software, no es una metodología que sea solo aplicable al mundo TI. Las metodologías ágiles son también frecuentemente aplicables al ámbito de negocio. Son metodologías que se basan en la mejora continua y un mayor valor al cliente o usuario final. Esto, enfocado a procesos de negocio o en otros ámbitos de una empresa, es igualmente aplicable.

Entonces, quedaron atrás los modelos monolíticos de gestión en las compañías. Por tanto, un equipo de desarrollo que trabaje con la filosofía DevOps elaborará productos mucho más completos y robustos. Si se topara con un producto que necesita aplicar un cambio sobre los requisitos, por las observaciones que se han llevado a cabo por el equipo Agile de la respuesta de los usuarios hacia el uso de un producto, puede resultar mucho más sencillo aplicarlos para el equipo de desarrollo.

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Los beneficios de la integración continua en DevOps

Se entiende la integración continua como una práctica particular de desarrollo de productos de software recomendada en la filosofía DevOps. Antes de la aplicación de estas metodologías, lo más generalizado era que los desarrolladores del software trabajaran aislados, y una vez se terminara el desarrollo del producto, combinaran los distintos códigos en una única versión del producto. El intento de juntar todos los cambios de código en la fase previa a la puesta en producción se traduce en una tarea complicada y ardua, y un mayor número de errores en los productos.

De los problemas anteriormente descritos surge la necesidad de subsanarlos. Con la integración continua, como puede empezar a intuirse por su nombre, los desarrollos del equipo se combinan cada poco tiempo. Estos cambios se mergean (fusionan), o integran, normalmente en un repositorio del código compartido con control de versiones. Cuando un desarrollador integra los cambios de su código con el del resto del equipo en ese repositorio remoto, normalmente se disparan las pruebas automatizadas que detectan la correcta integración de esos cambios sobre el código actual.

Beneficios de la integración continua

Resolución de errores: Al contar con una serie de pruebas automáticas en la integración de los cambios, la detección y consiguiente resolución de errores es mucho más inmediata y eficiente.

Entrega rápida: Permite que los equipos de desarrollo puedan hacer despliegues de funcionalidades con mayor frecuencia.

Mayor productividad: Los equipos que trabajan con integración continua experimentan una mejoría de la productividad, al liberar a los desarrolladores de tareas, como las pruebas o despliegues, para poder enfocarse en una mayor eficiencia o una mayor calidad del código.

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Consejos para establecer una cultura DevOps

Al adoptar DevOps se hace hincapié en la colaboración constante entre los equipos de desarrollo y operaciones. Para obtener los beneficios se requiere un compromiso a nivel cultural.  Por lo tanto, establecer una cultura DevOps en la organización es fundamental para impulsar esos beneficios.

Aquí algunos consejos para construir una cultura DevOps:

1. Colaboración constante

La idea fundamental detrás de DevOps es reunir a todos para trabajar hacia un objetivo común. Esto requiere comunicación y colaboración constantes. Por lo tanto, se debe desarrollar un canal de comunicación continuo entre los desarrolladores y el equipo de producción.

Esto ayudará a romper los silos y se comprenderán mejor las perspectivas y los desafíos de los demás. Compartir los detalles y mantener un contacto constante durante todo el proyecto, dará como resultado una implementación más rápida, una entrega más fluida y menos errores.

2. Rendición de cuentas

Al pasar a DevOps, se debe hacer cumplir la responsabilidad de extremo a extremo, definiendo claramente las funciones y responsabilidades de cada equipo. Por ejemplo, los desarrolladores no solo son responsables de escribir el código, y el equipo de producción no solo es responsable de la implementación.

Como parte de la cultura DevOps, ambos equipos deben trabajar como una unidad y asumir la responsabilidad de todo el ciclo de vida del desarrollo de software. Esto pone fin a la búsqueda de culpables y aumenta la productividad.

3. Comprensión del CI/CD

Se debe comprender completamente e implementar los principios de integración continua y entrega continua (CI/CD) para establecer una cultura DevOps. Es necesario proporcionar al equipo los recursos necesarios para automatizar las implementaciones desde el desarrollo hasta la producción.

La implementación efectiva de CI/CD permite una retroalimentación más rápida, una implementación más fluida, una detección rápida de errores, etc. Desde una perspectiva comercial, CI/CD también puede permitir un tiempo de comercialización más rápido y ayudar a construir una base de clientes leales con productos sólidos.

4. Acciones centradas en el cliente

La satisfacción del cliente es la clave del éxito para cualquier negocio. Cada principio o mejor práctica en DevOps indica mantener un enfoque centrado en el cliente. Por lo tanto, se debe centrar en hacer que el negocio sea rentable y crear características que resuelvan los problemas de los clientes.

Resolver los problemas únicos de los clientes aumentan las ganancias. Mantener a los usuarios finales en el centro de cada estrategia ayudará a brindar una solución escalable, confiable y sólida.

5. Fomentar la automatización

La automatización es uno de los pilares fundamentales de DevOps, por lo que es importante centrarse en automatizar todo lo posible. Configurar esto puede llevar algo de tiempo inicialmente, pero ahorrará tiempo y recursos a largo plazo.

La automatización también reduce la intervención humana, minimizando así la posibilidad de errores. Los errores inesperados en la producción pueden afectar la productividad, pero los procedimientos de prueba automatizados pueden eliminar este riesgo.

6. Evaluar y aprender del fracaso

Siempre hay aprendizaje detrás de cualquier falla o error. Es algo que debe aceptarse. Mantener una mentalidad analítica y positiva mientras se aceptan los errores ayudará al crecimiento del entorno de TI.

Las prácticas de DevOps enfatizan la introspección y el aprendizaje todos los días. Considerar el realizar una evaluación honesta de fallas con los miembros del equipo. Ayudará a la organización a lidiar con tales situaciones de manera efectiva y adoptar cambios radicales.

7. Empezar desde arriba

Para adoptar con éxito una cultura DevOps, la aceptación debe comenzar desde arriba. Cuando los ejecutivos y/o la alta gerencia aceptan el cambio, envían un mensaje positivo al resto de la organización.

El compromiso del liderazgo con la transformación digital es clave para adoptar la metodología DevOps. Se debe estar preparado para aceptar cambios drásticos, fomentar la experimentación y promover el intercambio de conocimientos.

Reflexión final

Adoptar la cultura DevOps en una organización no es fácil. No hay atajos para implementar los principios y prácticas. Se requiere compromiso, dedicación y esfuerzos continuos de todos los miembros del equipo. Sin embargo, si uno está dispuesto a experimentar, aprender de los errores y adoptar cambios drásticos, la adopción de DevOps puede ayudar a la organización a ser más colaborativa, más ágil y más exitosa.

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3 pasos para planificar y ejecutar un proyecto DevOps exitoso

La preparación, los flujos de trabajo claramente definidos y el monitoreo son claves para entregar un proyecto DevOps de alto rendimiento. Entonces ¿qué pasos debería tomar un equipo de DevOps para garantizar la entrega exitosa de un proyecto?

1. Entendimiento

Las etapas preliminares de un proyecto DevOps son cruciales. Sin una dirección clara y un entendimiento compartido en todo el equipo, la iniciativa está condenada al fracaso.

Por lo tanto, el equipo y el cliente deben estar dispuestos a dedicar el tiempo necesario para comprender los objetivos del otro y garantizar que sus visiones estén alineadas. Esto se puede hacer a través de reuniones y talleres, donde los participantes identifican objetivos y los miembros del equipo establecen una meta clara sobre cómo debe verse el producto final.

Cuando se ejecuta correctamente, el equipo de DevOps saldrá de la primera fase del proyecto con un resumen bien definido y una comprensión clara de los objetivos del cliente. Si se apresura este paso, los ingenieros se verán obstaculizados por la falta de dirección, lo que aumentará la probabilidad de que el producto terminado no cumpla con los requisitos del cliente.

2. Desarrollo

La siguiente fase comienza con el desarrollo de la aplicación. Esto generalmente se facilita mediante el uso de una solución basada en la nube, donde el equipo comienza a preparar el entorno, determina los componentes que debe contener y comprende cómo deben configurarse para maximizar la eficiencia.

Durante este período, el equipo debe asegurarse de que la versión final de la aplicación sea lo más segura posible. Por esta razón, el equipo de DevOps necesita diversos conjuntos de habilidades, incluyendo la ciberseguridad.

Una fase de desarrollo exitosa se caracteriza por flujos de trabajo claramente estructurados en los que se traza el proyecto, paso a paso. Todos los miembros del equipo deben entender dónde encajan en el plan y cómo pueden contribuir.

3. Probar, monitorear y mejorar

Una vez que un producto se pone en marcha, el trabajo entra en una nueva etapa crucial. Los mejores equipos de DevOps nunca se duermen en sus laureles al finalizar la fase de desarrollo. Los desarrolladores deben monitorear cuidadosamente la aplicación en sus primeras etapas para que cualquier error pueda identificarse y corregirse de inmediato.

Los ingenieros deben monitorear el entorno, incluido cómo se ve afectado y cómo responde a las diferentes actividades de los usuarios. Los datos obtenidos son un recurso valioso y deben tratarse como tales, y los equipos ordenan y etiquetan los resultados tan pronto como se recopilan.

Una vez que se hayan recopilado los datos de referencia, el equipo debe analizar los resultados para identificar qué partes de la aplicación pueden necesitar recalibración o rediseño. Luego de esto, el resultado final debe ser un producto que funcione de manera óptima y cumpla con las especificaciones del cliente.

La importancia del equipo DevOps 

Los equipos de DevOps que siguen los pasos descritos pueden tener la confianza que su proyecto está en el camino correcto y listo para el éxito. Diseñar un producto bien hecho es mucho más fácil cuando en el equipo se incluye especialistas de varias disciplinas que están entusiasmados con la colaboración y la comunicación. Tener el equipo adecuado también facilitará la transición entre cada etapa de un proyecto DevOps y garantizará que el cliente esté satisfecho.

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Beneficios de aplicar DevOps en una organización

La aplicación de DevOps en una organización trae diversos beneficios:

Confiablidad

La calidad y seguridad del código aumenta con este modelo de trabajo. Los evolutivos y las entregas se desarrollan de forma más rápida, consiguiendo así que la percepción del cliente y usuario final sea más positiva. Esto se hace mediante el uso de prácticas como pueden ser la integración continua (CI – Continuous Integration) o la entrega continua (CD – Continuos Delivery), que permiten comprobar que cada actualización realizada sobre el producto es funcional, válida y segura gracias, no solo al feedback de desplegar los productos sino, al feedback instantáneo de las herramientas de calidad. Otras prácticas como la monitorización y análisis, para el desarrollo del consiguiente plan de actualización, permiten también mantener la información de la acogida de la nueva funcionalidad a tiempo real.

Velocidad

Otro beneficio es la velocidad a la que los equipos de trabajo pueden realizar entregas de los productos. No solo las entregas, como proveedor de una aplicación o servicio, se puede amoldar a las tendencias del mercado y evolucionar los productos de forma más rápida, consiguiendo así una mayor satisfacción por parte del cliente y del usuario final. Aumenta la velocidad también en el ámbito de la reparación de posibles bugs (fallos, o incidencias) que puedan producirse.

Escalabilidad

De los dos anteriores beneficios deriva este. Permite dimensionar el servicio, o aplicación, sin riesgo de perder seguridad o calidad, sin ralentizar los desarrollos. Todo esto incrementando la complejidad del producto. No importa la dimensión del proyecto, la filosofía DevOps siempre es aplicable y agiliza el desarrollo desde el inicio.

Seguridad

Mejora tu seguridad general equilibrando tus necesidades operativas y de desarrollo. Eso si,  sin sacrificar la seguridad al utiliza políticas de conformidad automatizadas, controles minuciosos y técnicas de administración de la configuración.

Colaboración

Se desarrollan equipos más eficaces con un modelo cultural de DevOps, que enfatiza valores como la propiedad y la responsabilidad. Los desarrolladores y los equipos de operaciones colaboran estrechamente, comparten muchas responsabilidades y combinan sus flujos de trabajo. Por lo tanto, se reducen las ineficacias y se ahorra tiempo.

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DevOps

DevOps es la combinación de culturas, prácticas, filosofías y metodologías que potencian e incrementan la capacidad de los equipos para producir servicios y aplicaciones de mayor calidad, y en menor tiempo.

El término surge de dos términos en inglés: Development / Operations (Desarrollo / Operaciones). Los equipos que trabajan bajo DevOps lo hacen de forma coordinada y colaborativa. De esta manera, los productos que se entregan son mejores, se realizan en menores tiempos, y son más confiables. Además, proporciona una velocidad mayor a las organizaciones para ofrecer productos, aplicaciones, o servicios, haciéndolas más competitivas en el mercado.

Los equipos antes mencionados, junto con los de seguridad y control de calidad, ahora colaboran durante todo el ciclo de vida del producto. Con DevOps, estos equipos automatizan procesos que antes se hacían de manera manual y más tediosa. Por ejemplo, los test unitarios o los despliegues.

Fases del ciclo de vida de un proyecto con DevOps

El ciclo de vida de un proyecto basado en DevOps contempla 6 fases:

Planificación (Planning): En este primer paso, se identifican y priorizan los requisitos que debe cumplir el servicio, o producto, que se desarrolla en el proyecto. Se identifican también cuales son las tareas que se deben realizar, y en qué orden, para luego poder llevarlas a cabo según sean más relevantes para el usuario final.

Construcción (Build): En este paso, los requisitos ya están identificados, y se comienza el desarrollo del código del producto. Como bien indica el nombre de la fase, es el momento en el que empieza a construirse el software.

Integración Continua (Continuous Integration): Esta etapa viene de la mano de la fase de construcción. En esta fase, que es conveniente realizar de forma periódica e incluso diaria, se integra el código recientemente construido con el ya existente, así como el código nuevo con otro desarrollado por el resto de miembros del equipo. En esta fase, se compila todo el código, se unifica en un repositorio conjunto, y se realizan las pruebas de calidad y seguridad sobre los desarrollos.

Despliegue (Deploy): Una de las muchas ventajas de utilizar esta filosofía es que pueden automatizarse o programarse los despliegues de los nuevos componentes. No solo habla esta fase de los despliegues del software en un entorno de producción, sino que suelen existir dos entornos previos al entorno final. El primer entorno, comúnmente llamado entorno de integración, es un entorno de pruebas en el que suelen realizarse despliegues para hacer pruebas funcionales de los desarrollos una vez se han integrado con el código previo. Otro entorno es el entorno de preproducción o pre productivo. Este entorno es más parecido a producción, donde pueden hacerse pruebas más completas, o realistas, de los desarrollos, antes de hacer un despliegue en producción. Esto ayuda a detectar y reducir los posibles errores que puedan darse en el entorno productivo una vez realizado el despliegue para los usuarios finales.

Monitorizar (Operate): La traducción literal de esta fase sería “operar” o “actuar”. En esta fase se sigue el rendimiento de las nuevas funcionalidades. No sólo el rendimiento en cuanto a mediciones de memoria física, tiempos de carga, etc. Sino monitorización de las incidencias que puedan surgir una vez que se ha desplegado el software. Este tipo de incidencias son las relacionadas con posibles conflictos entre componentes, o dependencias sin resolver.

Retroalimentación continua (Continuous feedback): Por último, antes de comenzar de nuevo el ciclo, es importante tener presente que hay mantener abiertas vías de comunicación con todas las personas interesadas del proyecto para recibir sus opiniones acerca de las nuevas funcionalidades. De esta manera, abordar de nuevo el plan para futuras mejoras o modificaciones sobre el sistema.

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7 tipos de descanso que necesitas

A todos nos ha pasado alguna vez que hemos intentado solucionar una falta de energía constante durmiendo más, solo para hacerlo y sentirnos aún más exhaustos. El secreto es que dormir y descansar no son lo mismo.

Pensamos que hemos descansado porque hemos dormido lo suficiente, pero en realidad nos estamos perdiendo otros tipos de descanso que también necesitamos. En consecuencia, vivimos en una cultura de individuos de alto rendimiento, alta producción, crónicamente cansados ​​y crónicamente agotados.

Sufrimos un déficit de descanso porque no entendemos el verdadero poder del descanso.

El descanso debe ser equilibrado en siete áreas clave:

1. Descanso fisico

Empieza el día con unos estiramientos, evita el sedentarismo y haz ejercicio.

Pasamos demasiado tiempo sin movernos a lo largo del día. Debemos tener una vida activa. Cuidar la alimentación, nuestro cuerpo necesita esa energía. Podrías simplemente regalarte una siesta el fin de semana.

2. Descanso mental

¿Necesitas empezar el día con una enorme taza de café? ¿Estás más irritado y olvidadizo de lo normal? ¿Te cuesta concentrarte o conciliar el sueño por las noches? ¿Te despiertas sintiéndote como si nunca te hubieras ido a la cama? 

Probablemente, tienes un déficit de reposo mental. Desconéctate. Haz un alto cada hora durante tu día laboral. Levántate, da un paseo de diez minutos, sal a la calle y respira profundamente. Apunta tus pensamientos o tareas, de esta manera descargarás tu cerebro. Los fines de semana, apaga el celular y aprovecha en dar un paseo por el campo, la playa o reuniéndote con los amigos y la familia. 

3. Descanso sensorial

Sientes que tu cabeza va a explotar, te irritan los ruidos o incluso salir de compras es una actividad que ya no te entusiasma como antes porque te abruma la información que te llega.

Apaga el celular, la música, la televisión, etc. Evita rodearte de ruido todo el día. Necesitas silencio al menos un rato. Los fines de semana trata dar salir de la ciudad. La naturaleza tiene el poder de estimular nuestros sentidos en su justa medida.

4. Descanso creativo

Esencial para todos aquellos que necesitamos resolver problemas o generar nuevas ideas. 

Permítete disfrutar de las pequeñas cosas, dar un paseo, mirar las nubes, sentarte en un banco a observar a las personas. Esas pequeñas actividades marcan la diferencia. 

5. Descanso emocional

Estás anímicamente como una montaña rusa. 

Todos necesitamos descanso emocional y darnos el tiempo y el espacio para expresar libremente los sentimientos y dejar de intentar satisfacer a los demás. Habla de cómo te sientes con una persona que sepa escucharte. Dedícate unos minutos al día para ordenar esas emociones, por ejemplo meditando. Pon freno al estrés, reduciendo tu autoexigencia, diciendo “no” cuando sea necesario y practicando la amabilidad contigo mismo.

6. Descanso social

Sientes que funcionas en una especie de piloto automático. 

Tu sonrisa no es natural y te abordan demasiados pensamientos negativos sobre los demás: los juzgas o te vuelves más competitivo. Socializar es un arte agotador. Rodéate de personas positivas y que te impulsen a ser mejores. Por otro lado, tómate tiempo para ti solo. 

7. Descanso espiritual

El último tipo de descanso apela a la capacidad de conectarse más allá de lo físico y mental y sentir un profundo sentimiento de pertenencia, aceptación y propósito. 

Para ello contribuye en algo más que tu propio propósito, ayuda a tu entorno. Es hora de prestarle atención a nuestro cuerpo, mente y alma para poder comprender el tipo de descanso que necesitamos.

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